Vivir en una gran ciudad no es fácil cuando tu corazón te pide regresar al pueblo.
Dejando atrás la intensa vida en la ciudad, volvimos a nuestras raíces y nos establecimos en Lechago, un pequeño pueblo donde comenzó a labrarse nuestro sueño.
Rodeados de naturaleza,

en nuestro pequeño obrador, nació Mari Golosa

Poco a poco, y gracias a la confianza de la gente, nos hemos hecho fuertes como marca
Muchas horas de trabajo, muchas horas de pensar en las mejores combinaciones de sabores y sobre todo muchas horas disfrutando de la mermelada casera, que con tanto cariño y paciencia hemos conseguido.
Totalmente natural y de fabricación artesana, una tradición que hace las delicias de cualquiera.

Vivir en una gran ciudad no es fácil cuando tu corazón te pide regresar al pueblo.
Dejando atrás la intensa vida en la ciudad, volvimos a nuestras raíces y nos establecimos en Lechago, un pequeño pueblo donde comenzó a labrarse nuestro sueño.
Rodeados de naturaleza,

en nuestro pequeño obrador, nació Mari Golosa

Poco a poco, y gracias a la confianza de la gente, nos hemos hecho fuertes como marca
Muchas horas de trabajo, muchas horas de pensar en las mejores combinaciones de sabores y sobre todo muchas horas disfrutando de la mermelada casera, que con tanto cariño y paciencia hemos conseguido.
Totalmente natural y de fabricación artesana, una tradición que hace las delicias de cualquiera.